jueves, 14 de mayo de 2009

Yo y mi boca

La verdad es que él está equivocado: no soy medio bocona, soy bocona completa. Yo y mi maldita incapacidad de mantener la boca cerrada! Porque no hay otra razón para esto que pasa ahora, ni otra culpable. Aunque quizas mi boca podría compartir un poco de esta culpa con mi maldito cerebro de idiota consumada. Lo que me hace a mi, al completo de mi persona, una idiota total.
En fin, yo sabía que esto iba a pasar, así que me lo tengo merecido y no tengo ningún derecho a ponerme mal siquiera porque yo solita me lo busqué. No, si mi psicóloga se va a preguntar como carajo pensó que yo estaba lista para dejar terapia... debería internarme en un hospital para idiotas! si es que existe alguno. Porque si yo no hubiera dicho nada, si hubiera sido capaz de ejercitar el control mental que tanto luché por aprender, y hubiera mentido! como él me dijo que debería haber hecho!! por Dios, debo ser la única pelotuda que le dice la verdad a un hombre!! Y si, esa soy yo, la que necesita tiempo para meditar las cosas, consultarlas con la almohada y después todo está bien, pero que si me preguntan en el momento de histeria no va a haber manera de callarme la boca!
Si tan solo... uuufff, si tan solo no hubiera dicho nada ahora no empezarían las conversaciones incómodas ni los malos entendidos. Porque lo cierto es que yo no lo quiero invadir en nada así que hago exactamente según me dice, según las palabras que salen de su boca. Y es lo que vengo haciendo desde que lo conozco!! Pero ahora, comportarme así implica que tengo algún problema, que sigo "con esa idea en la cabeza". Y no se de que idea hablas!! Si no fui ayer fue porque no me invitaste expresamente y yo no quería imponerme!!! Dios! Que frustración! Pero es mi culpa, así que me la tengo que comer calladita, por una vez.
Y así es como todo empieza a romperse, como de a poco todo empieza a torcerse, a mal entenderse, y no hay nada que pueda hacer al respecto porque no hay forma de quitar lo que ya dije.
Maldita yo y mi boca.

miércoles, 13 de mayo de 2009

sentimientos

He vuelto a llorar, después de mucho tiempo. Y he actuado estúpidamente, como solía hacerlo... Llegué a algún lado? no lo se. Pero al menos tengo en claro una cosa: los miedos no me van a vencer.


...y aunque este viaje
de dos pasajeros va
tomando rumbo incierto,
con cierta complicidad.
Torcer las vías y descarrilar,
crear un reino antiguo
pero hoy y acá...


Catupecu Machu

domingo, 10 de mayo de 2009

Something was wrong...

Something felt wrong inside; she didn't knew what it was but she could feel it and that scared her. There was a place in her brain where the warning bells came to life and she had learn to listen to that place because it was usualy right. Whenever she heard the alarm she knew something bad was going to happen. Well, she heard them now, allright.
The real problem was to figure out what it was that was wrong. No matter how much warning she could have, it was never something she could imagine, something she could have prevented. And this time was no exception, so she began to get scared the second she came into the house.
Maybe there was a thief? someone lurking in the dark, waiting for her to come home and attack her... She turn on the lights and everything seemed to be fine. She peer out the windows, below her bed, inside the closet... Everything fine.
Then she got sight of the phone and she though about messages. Maybe someone call to give her bad news? Someone could have died... She checked her phone: no messages. Then she went straight to the computer, maybe she got an email or something... Nothing. Well, nothing bad that is. A bunch of spam, an email from a friend inviting her to a party that night, another one form work and that's it.
She was starting to fell like a fool, maybe she had imagine it all and nothing was going to happen. But she still had that warning bell ringing in her mind. Something was off and she couldn't figure out what it was.
And then it happen, she started to feel it comming. The urge itself was something unespected, but the ferocity with wich it hit her was what she knew couldn't be normal. She started to turn slowly, not wanting to make a mess of herself, but at the same time she knew she had to hurry up or all hell would break loose. Her eyes found the door as her brain told her it was only a few steps away and her stomach screamed, at the same time, that she was not going to make it. And then she ran...
She reach the bathroom just in time to push the door open and launch herself to the lavatory... thank God it was right ahead, because no way she could've turn to a side to find it or something. And then she puked her guts out.
The brownie; that's what was worng. She knew she shouldn't have bough it on that street post downtown. Even if it looked so good, especially if it looked that good on a place with no refrigerator or any sanitary regulations fullfield. She knew it and she bough it anyway. And then she ate it.
She was sooo no going to that party tonight.

martes, 5 de mayo de 2009

Las olas y el viento...

La vida en capital es jodida, che. Ni bien acabo de llegar de un fin de semana bárbaro en la playa que ya me siento para el culo.
Empezando por los dolores corporales (que si, lo admito, tienen mucho más que ver con mi falta de ejercicio general y el haber estado pateando todo el finde que con haber vuelto a casa) y llegando a las desilusiones básicas de todos mis días últimamente (léase: falta de trabajo y cero ganas de salir a buscarlo), hoy fue uno de esos días en los que desearías no haberte levantado de la cama.
El viaje a Mardel fue una distracción muy necesitada (aunque haya gastado mucha más plata de la que me puedo permitir) y por eso los dolores musculares duelen menos cuando me acuerdo de lo mucho que me reí y de la experiencia que fue, pero aún así necesito unos buenos masajes desde la cabeza hasta los pies... literalmente. No puedo entender que hice para que me duela absolutamente todo. Bueno, pensándolo mejor, quizás si lo entiendo, jeje...
Pero en fin, el tema es que vuelvo a casa y de todo lo que tengo ganas es de volver a pasear por la playa, conocer gente nueva, lugares nuevos, escuchar conversaciones de las que no puedo participar porque no entiendo un pomo, jajajaja... Incluso pienso en las cosas que aprendí sobre mi acompañante y sobre mi misma también, aunque no tengo idea de qué hacer con ellas. Pienso un poco en lo que me habría gustado decir o hacer en ciertos momentos, pero que me aguanté las ganas por el viejo y conocido temor a ser malinterpretada -como siempre- y arruinar un buen momento con mis tonterías. Y después considero que estuve bien al actuar así, ya que mi idea es cambiar todo aquello de mi que alguna vez me hizo mal. Quizás suene falso de mi parte el coartar mis impulsos básicos de esa manera, pero creo que por el momento (y en mi actual situación) es lo mejor. De cualquier manera, hay cosas que nunca cambian y fui capaz de ponerme en ridículo y meter la pata un par de veces al menos... como para no perder la costumbre, no?

Creo que todo se resume a que la pasé muy bien este finde y que no quería que llegara hoy: el lunes.

domingo, 26 de abril de 2009

Estas cosas no me pasan a mi.

¿Cómo lo hago? ¿Cómo es que siempre logro meterme en situaciones para las cuales voy a salir mal parada? Realmente, si yo tuviera una habilidad especial, un super-poder, una afinidad en particular con algo, eso sería el meterme siempre en problemas. Y para colmo, no aprender nunca.
Porque si el viernes yo creí que las cosas estaban algo diferentes, debería haberlo pensado mejor. Me juré y me perjuré que iba a hacer las cosas con seriedad, que iba a meditar antes de dejarme llevar, pero aún cuando lo venía intentando con éxito durante casi 2 meses, ya me tenía que caer la ficha. Y para colmo de males me cayó completita, abarcando toooodo el fin de semana.
No, si yo la hago completa o no la hago. Ni siquiera tuve tiempo de analizar un poco mejor lo del viernes (por culpa de los nervios, la emoción... y la fiesta sorpresa que estabamos preparando para una amiga), que el sábado voy y me meto de cabeza en una de las peores situaciones imaginables. Una que, lamentablemente, no puedo explicar en este medio por temor a que lo lea la persona equivocada. De cualquier manera, aunque no fue completamente mi culpa sino de alguien que me metió en ese baile, no puedo dejar de sentir que podría haberlo evitado... Estoy segura de que podría haberlo manejado mejor, cuando menos.
Y como si eso fuera poco, hoy domingo, que sigo sin saber cómo resolver o qué hacer al respecto del tema de ayer, me vengo a enterar que por abrir mi gran bocota metí en un quilombo al chico con el que me estoy viendo. Y un lindo quilombo al parecer.
No obstante eso, caigo en la cuenta de que no hice un análisis coherente de lo del viernes, es decir, lo primero que pasó en este fin de semana de locura, y me lanzo en picada nomás por la avenida de la imaginación superactiva. En esas estoy cuando me doy directo contra una pared que debería haber visto, que indiscutiblemente sabía que estaba ahí pero no quise ver. Ni siquiera puedo echarle la culpa a la otra persona porque, si bien lo del viernes fue una gran sorpresa que me causo un momentario lapsus, fui yo la que se permitió continuar dentro de ese lapsus y no salir de él en todo el fin de semana. Y ahora, obviamente, me siento como el culo.
Y pensar que el finde había empezado tan bien... Debería haberlo sabido: estas cosas no me pasan a mi. Se lo dije a cuanta persona me quizo escuchar durante estas últimas 48 horas, aunque cada vez que lo dije fue con un tono diferente de voz... ahora lo digo resignada: ni las buenas ni las malas, estas cosas no me pasan a mi. Y aún así me pasaron, lo cual me hace pensar que nada bueno puede salir de todo esto.

sábado, 18 de abril de 2009

up and down

You show up at my door without any sign or warning. I wasn't expecting you; I didn't expect anyone. And there you were to- to-... why were you there for? I don't think I know it yet.
Anyway, now you're here and I-- I feel like running away half the time, and the other half I just want to hold you close to me. But I don't know if that's what you want, so I don't do anything. I just stay there... waiting for you.
And you don't say a thing, you just stay there, looking at me, touching me, kissing me... but I didn't wanted you, I don't want you! So now I think that if you're here there must be a reason, and you don't say anything! SAY SOMETHING!!
I'm- I'm- I'm confused! I'm not angry but I'm not happy either. You make me laugh sometimes, and you listen to me, but you don't let me in and I can care about someone that I don't know. I DON'T KNOW YOU. And yet, I think I want to know you. Or maybe is just that I'm bored and since you're here...
Fine, whatever, you wanna stay, stay! I'm leaving.

... I'll see you tomorrow?

jueves, 2 de abril de 2009

no todo es lo que parece

Una aquí, haciéndose malasangre por el amor de los otros, cuando en realidad debería estar prestando atención a lo que pasa en su propia vida. "¿Le mando un sms? ¿Me conviene mostrarme interesada o es preferible que me siga buscando él? Pero el primer paso ya lo dió, ahora quizás me toca a mi..." En eso debería haber pensado el otro día en lugar de ponerme mal por una amiga que decidió cambiar su vida rotundamente por volver con su ex.... ni que mencionar mis opiniones sobre ese ex, pero si a ella le gusta que la maltraten, la humillen y la pasen por encima, entonces problema de ella. A mi no tiene porque afectarme si, en definitiva, es obvio que no soy la mejor jueza de carácteres del mundo o habría entendido como venía la mano mucho antes. ¡Pero por Dios, si la conozco hace 20 años! Creo que no vi lo que no quise ver y punto. Así que la verdadera cuestión ahora es: ¿que hago con mi chico? Me toca a mi moverme, eso lo se... pero no se si realmente quiero o es solo el ritual de lo que se debe hacer. Soy nueva en esto y si no estoy eganchada no se como moverme. El tipo me gusta, si, pero como no me permito pensar en él de una manera rómantica (tampoco es que me tenga que restringir demasiado, ya que al casi no conocernos no tengo mucho con lo que fantasear), tampoco termino de tener ganas de verlo. Me resulta muy extraña esta manera de relacionarme y por eso no se como debería sentirme y como debería actuar.

Al final de cuentas, siempre supe que el amor era un asunto complicado para mi, pero resultó ser que el amor no es todo el problema... es en las relaciones en donde me saco un cero más grande que una casa.