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miércoles, 12 de febrero de 2014

Es real! Lo vi con mis propios ojos!!!


Hola amigos, como va? Hoy vengo a contarles algo que ví en el subte esta mañana y que, de verdad, no lo podía creer.
Habrán visto muchas veces publicidades -o imágenes en la web- de modelos hombres leyendo un libro o con un e-reader en las manos... a veces nos hacen babear sumándole que están en paños menores, uuufff. Ese tipo de hombres que, cuando ves la foto te morís de calentura, pero por dentro sabés que seguro que no toca un libro jamás o que ni sabe como prender el e-reader.
Bueno, hoy vi un espécimen de ese tipo... en carne y hueso.

Parado al lado mio, contra una esquina del bagón, estaba Ese Hombre. Bueno, debería decir chico, porque yo debo ser por lo menos unos 4 o 5 años mayor que él (o quizás más, pero no quiero pensar en eso ahora).
Vestido con un jean azul gastado, con hilachas estratégicamente colocadas en los bolsillos traseros, una remera negra sin marca (lo cual lo hace aún más hot), barba de 2 o 3 días, cabello rubio oscuro con un corte bastante normal hoy en día (más rapadito abajo y un poco más largo arriba, lo suficiente como para que le caiga un poco en la frente), ojos entre verde y marrones (cuando miró hacia mi en un momento casi me hago pis encima), boca carnosa...... uuufff..... Y el rasgo físico que, personalmente, más me gusta en un hombre: una nariz un poquito grande. No era enorme, no era deforme al estilo ágila o condorito. No, era tan solo redondeada en lugar de ser recta. Era.... perfecta. (Ay Dios, me suben los calores de recordarlo!).
Hombres así no son imposibles de encontrar y más de una vez me he babeado con alguno en la calle. Pero lo que me hizo no poder quitarle los ojos de encima fue que tenía un e-reader en sus manos y estaba leyendo... Fue algo así como encontrar el eslabón perdido, ver un alien bajar del cielo o algo igual de imposible, pero real.
Se que debo sonar como una prejuiciosa, pero no puedo evitar pensar que un hombre que luce así pertenece a un catálogo de ropa interior, no a estar parado como cualquiera en el subte ¡¡y leyendo!! O sea, he visto hombres atractivos leyendo algún libro o un manual de estudio... pero un e-reader es otra cosa, te da la pauta de que a él REALMENTE LE GUSTA LEER. Si no, no se lo habría comprado!
Para mi fue como encontrar el Santo Grial de la mujer lectora! jajajajaja
El único problema es que no tuve agallas para secuestrarlo ahí mismo... me agarró desprevenida! no tenía ningún plan ideado y había mucha gente en el subte, seguro que no me iba a durar mucho tiempo en cautiverio :P

Bueno, era eso nomás, quería comentarles de mi hallazgo. Les aseguro que esa visión será material para mis fantasías por un laaaargo tiempo. De hecho, justo ahora estoy leyendo una historia erótica sobre una chica gorda (ejemmm) y su amigo que es mecánico... y con ese jean rotoso y esa barbita, ya lo veo al chico del subte como el protagonista de esa historia. Se imaginan a quién veo como la chica, no?? ;)

Les dejo unas fotos "ilustrativas" para que se les caiga la baba :D






miércoles, 10 de abril de 2013

Entre playas, balanzas y demonios internos

Quería escribir algo sobre mis vacaciones de Semana Santa en Mar del Plata, pero mi ánimo está en otro planeta.
Si, la pasé bien, me relajé, me reí, fui a la playa, dormí como un bebé en una cama maravillosa que los del hotel no me dejaron traerme a casa, caminamos un montonazo y me porté como una diosa con el tema de la dieta, comiendo un montón de verdura y fruta y casi sin desviarme del buen camino en todos los 6 días.... Pero eso no fue suficiente.
De vuelta en Capital, el sábado pasado fui a la nutricionista y me dió la peor noticia que me podrían haber dado: engordé medio kilo! :'(
Lógicamente hablando, sé que medio kilo no es nada, que probablemente debería haber ido al baño antes de pesarme y listo, pero a mi me cayó como una bomba atómica en el alma. Yo me conformaba con mantener mi peso durante esas dos semanas atípicas, con eso era suficiente para mi. Pero no pude.
Salí de la clínica con unas ganas terribles de comerme una vaca entera, preferentemente hecha de chocolate macizo, y morir feliz en mi glotonería. En lugar de eso, me compré una barrita Cofler y comí fideos a la parisien y me lamenté por facebook. Al otro día arranqué nuevamente la dieta disociada, completamente convencida de la necesidad de bajar al menos un par de kilos esta semana para redimirme, pero la verdad es que no siento diferencias corporales, ya estoy en el 4º día de esta dieta y me parece que no bajé un carajo. Hace días que vivo tentada, quiero comerme todo lo que encuentro, tengo un McDonnalds en la esquina de casa que me está haciendo las cosas cada vez más difíciles, pero todavía no pudo conmigo. Todavía mantengo la dieta, todavía tengo restos de voluntad... aunque, quién sabe por cuanto tiempo.
Y así llegamos al día de hoy, en que empecé a frecuentar mis lugares comunes para la auto-compasión, los que generalmente derivan en auto-flagelación mental, y que se traducen como la típica cuestión de la soledad amorosa. Empiezo a soñar con las cosas que nunca tuve y por las cuales culpo a mi gordura -que básicamente es lo mismo que culparme a mi misma-, cuando la realidad tiende a ser algo diferente.
Escuchando música en el subte de camino al trabajo esta mañana, empecé a soñar con Romeo y Julieta, con amores puros, romances nacidos desde la inocencia de la niñez, cosas que yo nunca viví. Y claro, la verdad es que yo no vivía en un suburbio lleno de casitas de madera con muchos árboles y juegos para niños como te muestran en las películas yankies, yo crecí en un barrio del conurbano bonaerense, que si bien tenía sus cosas mágicas cuando uno es chico, no era ningún paraíso para romance juvenil que dura toda la vida. Tampoco tuve jamás un amiguito especial en mi niñez y eso no se lo puedo adjudicar a mi gordura porque yo fui flaquita hasta los 11 años, tuve más que tiempo suficiente para conocer a ese "mejor amigo" que nunca existió.
Ya no puedo ni auto-compadecerme con libertad porque yo misma encuentro las respuestas a mis estupidos comentarios internos. Pero eso no quita que siga buscando una razón para tirar todo a la remismísima mierda. Simplemente así soy, me auto-saboteo y después me deprimo.
Obviamente, se que un tropezón no es caída y si en verdad quisiera tirar todo a la mierda no estaría haciendo la disociada en estos momentos. Pero son los detalles que se que hago mal los que me carcomen el bocho. Por ejemplo, ayer no me tocaban lácteos y le puse un pedazo de queso fresco a la berenjena rellena que hice en el horno. Y hoy comí barritas de cereal porque no me tocaban tostadas y quería acompañar el café con algo, pero las barritas no entran en ningún lugar de la dieta. Y también, el simple pero muy notorio hecho de que no quiero hacer ejercicio, no hago nada y si eso no es auto-sabotaje no se lo que es.
Son estas cosas las que me hacen sentir como un fracaso y me hacen pensar que no importa lo que haga, siempre voy a estar un paso atrás de mi propia meta, siempre segunda, siempre deseando y nunca obteniendo, como fue toda mi vida. La diferencia es que, al menos esta vez, lo estoy intentando y siento que es un intento de verdad, por eso me da tanto miedo, porque estoy expuesta a que las cosas salgan mal (ya que no hay garantías en esta vida) y de ser así el dolor del fracaso va a ser todavía más grande.

En fin, nada nuevo supongo, solo yo sintiendo lástima de mi misma y siendo más contradictoria que nunca, porque me veo como un fracaso y tengo fantasías casi eróticas con un Súper Big Mac y un Conejo de Pascuas de tamaño humano y hecho de puro chocolate, pero al final no actúo sobre ellas. No hago mucho para mejorar mi situación, pero tampoco la empeoro del todo. En definitiva, no hago nada, ni me muevo... como siempre.

jueves, 14 de marzo de 2013

viajes mentales y físicos

Me voy a Mar del Plata con mi prima para el finde largo de semana santa.
Por un lado estoy re contenta de salir de Capital y por el otro tengo miedo de que no logremos conectar con mi primita (tiene 22 y yo 30 y jamás nos fuimos solas a ningún lado) y nos terminemos aburriendo.
También puede ser que, como me cayó medio encima el tema, no sé cómo manejarlo. Mi tía encontró un cupón en internet para un hotel justo cuando mi prima y yo ya habíamos desistido del viaje y me apuraron a que les diga que si a la compra por si se acababan los cupos. No me quedó otra que decir que si, pero hubiera preferido ver el asunto yo misma, poder analizarlo y definirlo, y no tener que dejarlo en manos de terceros... soy una control freak, no se olviden :S Pero lo hecho, hecho está y ahora me voy a mardel. Mis tíos nos llevan (otra cosa con la que no tuve elección ni decisión ni nada), por lo tanto tengo que irme a dormir a su casa la noche anterior, viajar con la valija desde Flores a Tapiales -un dolor de huevos- y como a la vuelta venimos en micro y mi primita quiere ir por la empresa que la deja en una terminal cerca de su casa, lo más probable es que yo oooooootra vez tenga que tomarme un colectivo desde allá hasta mi casa a la vuelta, en vez de conseguir un pasaje que me deje en la terminal más cercana a MI casa... uf!
No se qué más decir sobre ese tema.

La dieta va bien, aparentemente bajé 4 kilos (según la farmacia... la nutricionista dijo otra cosa, pero yo lo bloquee :P) y esta semana estuve haciendo una dieta disociada que me dio la doc pero me estoy volviendo loca!! No sirvo para tener prohibiciones, prefiero bajar lento comiendo lo que se me canta cuando se me canta (siempre que sea light, obvio) pero esto de que hay días que no puedo ingerir lácteos me pone loca! extraño el queso en las tostadas, extraño mi café con leche (que sin leche no tomo café, por lo tanto me muero de sueño todo el día) hasta extraño los yogurts! y eso que no soy muy fanática de ellos. En menor medida extraño la carne los días que no podía comer, extraño las barritas de cereal y las sopas light. Y ni hablemos de la cantidad de ganas de chocolate que tuve toda esta semana!!! Cuando no había un cumpleañero en la empresa que venía a ofrecer bombones para festejar, cualquier tontería me hacía desviar los pensamientos en algo relativo al chocolate y me ponía a soñar despierta con ese manjar suave y dulce... me está matando!!! Estoy siempre a punto de comprarme algo, pero pienso "son solo unos días más, tenés que aguantar hasta el sábado para ver cuánto bajaste"... hasta ahora me contuve con los chocolates y logré hacer la dieta bastante bien, excepto quizás cuando un día hice una receta que llevaba solo vegetales A y yo le puse cebolla, que está dentro de los B y ese día no podía comer esos --uuufff me canso hasta de contarlo! ODIO estar tan restringida en las opciones, necesito libertad para cocinar a gusto y que así mi dieta no sea un calvario.
Y creo que me estoy revelando al no ir al gym. Baste decir que desde el viernes pasado que tengo el apto físico y no tengo ni ganas de ir, me da mucha paja.

En cuanto a libros, ya voy por el 16, aunque casi pierdo la cuenta jeje. Después de este me voy a poner a releer The Host, preparandome para la película, a la cual iré a ver en Mar del Plata (con o sin mi prima). Se me pasó el tema de escribir mi reseña opinológioca sobre aquel libro que mencioné, pero la tengo guardada así que capaz que en unos días me dedico a eso y a hablar de unos cuantos otros libritos que anduve leyendo. Y también voy a hacer una entrada sobre la pelicula "Mi novio es un zombie" después de que la vea... creo que voy a ir este finde, no lo se aún.

Hace unos días soñé que se me inundaba el baño y no podía parar el agua que fluía, al principio de la mochila del inodoro porque se había todo, pero después salía de la bañadera y la pileta también, y yo ahí adentro, toda empapada tratando de arreglarlo.... fue raro. Capaz que no tiene nada que ver con nada, pero pasó justo la noche en que al otro día arrancaba con esta nueva dieta. O quizás tiene que ver con el viaje a Mar del Plata... o puede que simplemente se deba a que tengo roto el baño y se que en algún momento lo voy a tener que arreglar, pero como no pasa nada (por ahora) hace meses que vengo posponiéndolo :P

Tengo sueño! quiero mi caféeeee! :( espero no tardar otra vez dos semanas antes del próximo post.
besos!